//No más polarización, no más desesperanza

No más polarización, no más desesperanza

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Los ecuatorianos hemos sido claros con la clase política: estamos hartos de los odios y las venganzas personales de los políticos.

Los votos obtenidos por Yaku tienen que ver con un líder cercano al ciudadano, más humilde, sin resentimientos, de la mano del movimiento indígena que amplió su electorado, convocando a mestizos, ecologistas, feministas y otros; pero a Pérez le faltó distanciarse de la izquierda arcaica, de los eternos dirigentes.

Por otro lado, la sorpresa de Xavier Hervas no se entiende sin un partido político estructurado y con presencia nacional.  Me atrevería a decir que fue el “candidato perfecto”, sin poses, sin nada que perder, una compañera de fórmula con potentes aportes pues campaña en tik tok o redes no podía hacerse sin un potente contenido.

No se debe perder de vista el trabajo en equipo que evidencia la estrategia de la Izquierda Democrática, más allá de lo ideológico hoy reviven a la socialdemocracia en el Ecuador; embargo, el reto será fortalecer los cuadros políticos y afianzarse.

«El Podcast de Jessi» aquí: https://open.spotify.com/episode/5wEcgTqHJB9bkuQZV0KtkM?si=C5yRhkKuQiW3wCHmZd_pxQ

Lasso en cambio hizo una campaña lejos del ciudadano de a pie,  no logró quitarse la imagen de banquero, no tocó fibra y se afincó en la polarización, en el discurso antiderechos y de clase. Hoy con pocos asambleístas, y la sombra del fraude entra deslegitimado a segunda vuelta.

Arauz en cambio no logró los resultados esperados, si bien su estructura política fue fundamental, arrastra la sombra de un líder sentenciado, desencajado, que llama “hedonistas” a su electorado y cuya sed de venganza genera miedo en las élites. Arauz no amplió su espectro electoral y quienes lo acompañan se marean, convocando a voceros internacionales como Monedero y Mery Bell que expresan su racismo.

En abril acudiremos nuevamente a las urnas y por fuera del resultado, el país cambio, el mensaje ha sido claro: no más polarización.  Queremos gente que entienda y resuelva los problemas de los ciudadanos sin bronca. No más desesperanza!