//DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA CORRUPCIÓN

DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA CORRUPCIÓN

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El 9 de diciembre de cada año, varias organizaciones gubernamentales, sociales y políticas buscan poner sobre la mesa un tema que preocupa todo el año y no únicamente en su día internacional.  Conforme establece las Naciones Unidas, estos días específicos tienen un “objetivo doble”, el primero, busca que los gobiernos tomen medidas para erradicar la corrupción y  por otro lado sensibilizar la problemática con los ciudadanos para que a su vez ellos pidan a sus representantes que actúen.

En ese sentido, es importante,  tratar de ubicar y sobretodo analizar los distintos espacios en donde este fenómeno global se presenta, teniendo en cuenta que,  no es necesario identificar grandes territorios para hablar de corrupción, ya que desde el círculo público y privado más pequeño, se ha encontrado casos,  que a la luz del día, no han sido investigados a profundidad.  En relación a lo dicho,  organizaciones no gubernamentales como “Trasparencia Internacional” buscan promover medidas contra delitos relacionados con corrupción.

En ese contexto, el ente citado define la corrupción como el abuso del poder encomendado para beneficio privado, argumentado que esta detestable acción, erosiona la confianza, debilita la democracia, obstaculiza el desarrollo económico y agrava a toda costa las desigualdades, generando con mayor fuerza una división social. Transparency International, conocida por sus siglas en inglés, ha realizado estudios detallando el índice de percepción de la corrupción en el pasado año 2019,  en donde 180 países fueron calificados en una escala del 0 al 100, señalando que 0 significa corrupción elevada y 100 responde a sin corrupción.

Para conocer a breves rasgos lo antes planteado, ubicamos como ejemplo las puntuaciones más altas obtenidas por países que fueron parte del estudio, como es Nueva Zelanda con 87 puntos y Finlandia con 86, entendiendo que en estos territorios encontramos muy pocos índices de corrupción. No obstante, lo contrario se evidencia en Venezuela donde su puntuación recoge 16 puntos y el Ecuador 38 demostrando que la baja calificación desemboca en altos niveles de corrupción.

Es importante recalcar que, los datos que exponemos en esta oportunidad hablan de una realidad de aproximadamente 12 meses atrás, y es allí cuando nos preguntamos qué sucede ahora, hacia donde vamos o donde estamos. Teniendo en cuenta que la pandemia por el Covid 19 ha destapado toda clase de acciones oscuras y en contra de las buenas costumbres en todo nivel del Estado, recordando las irregularidades en compra de insumos médicos, el gran número de investigaciones que ha iniciado la Fiscalía, el actuar de la Contraloría en la examinación del uso del dinero público y en ello los contratos generados por las instituciones públicas, claro, sin olvidar las detenciones, pesquisas y allanamientos que todo esto involucra y por supuesto, los carnets de discapacidad que al sol de hoy dejan mucho que desear.

Pero cuál es la realidad de todo esto, de verdad al escuchar, hablar o escribir sobre casos de corrupción, reflexionamos de la gravedad del tema o únicamente seguimos compartiendo información superficial siendo intolerantes del actuar. Quizá muchos ya se habrán olvidado y pocos serán los que siguen insistiendo en obtener resultados, en trasparentar en observar e involucrarse del tema. Ya mismo estaremos frente a las urnas y de pronto en esa papeleta ni recordemos este tema y direccionemos el voto a quienes nos fallaron antes, lo quieren hacer ahora y de seguro lo intentaran mañana. Que no nos engañen, hablando de honestidad o de futuro, si quienes están ahora nunca quisieron trasparentar el presente.

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